Seleccionar página

DOMINACIÓN TRADICIONAL.

La dominación es tradicional cuando su legitimidad descansa en la santidad de ordenaciones y poderes de mando heredados de tiempos lejanos.

Las relaciones del cuadro administrativo con el soberano se determinan por la fidelidad personal del servidor. Se obedece a la persona llamada por la tradición y los mandatos de esta persona son legítimos de dos maneras:

  1. Por la fuerza de la tradición que señala el contenido de los ordenamientos.
  2. Por el libre arbitrio del señor.
    En el tipo puro de dominación tradicional es imposible crear nuevos principios jurídicos o administrativos; estos solo pueden ser legitimados por ser válidos de antaño y ser reconocidos por la sabiduría tradicional.

Cuadro administrativo típico:

1.    Tradicional: por lazos de piedad de los vinculados al señor:

·       pertenecientes al linaje;

·       esclavos;

·       funcionarios domésticos;

·       clientes;

·       colonos;

·       libertos.

2.    Reclutamiento extrapatrimonial:

·       por relaciones de confianza;

·       por pacto de fidelidad;

·       funcionarios que entran libremente en la relación de piedad.

Al cuadro administrativo de la dominación tradicional en su tipo puro le falta:

1.    la competencia fija;

2.    la jerarquía racional;

3.    la formación profesional;

4.    el sueldo fijo y pagado en dinero.

Los tipos originarios de la dominación tradicional son:

1.    Gerontocracia: en la medida que hay una autoridad, esta es ejercida por los más viejos, en cuanto conocen mejor la tradición.

2.    Patriarcalismo originario: ejerce la dominación una sola persona de acuerdo con determinadas reglas hereditarias.

Dominación patrimonial: orientada por la tradición, pero ejercida en virtud de un derecho propio.

Dominación estamental: dominación patrimonial en la que ciertos poderes de mando y sus probabilidades económicas están apropiados por el cuadro administrativo.